Vivienda BHL

Javea, Alicante 2025

Sup. de vivienda 741 m2

Sup. parcela 2030 m2

Arquitectura suspendida frente al Mediterráneo

Ubicada en lo alto de una colina en Moraira, esta vivienda unifamiliar se orienta plenamente hacia el sur, abriéndose al mar Mediterráneo. Desde su posición privilegiada, la casa se concibe como una superposición de planos horizontales que se proyectan hacia el vacío, en un diálogo constante con el horizonte y la luz.

El proyecto parte de la premisa de adaptar la edificación a la topografía natural, aprovechando la pendiente para liberar las vistas desde todos los espacios habitables. El volumen principal se eleva sobre un zócalo pétreo que lo asienta y lo ancla al terreno, mientras los niveles superiores se deslizan suavemente, generando vuelos y sombras que aportan profundidad a la composición.
Esta estrategia de plataformas escalonadas permite una transición natural entre los diferentes niveles de la parcela, reduciendo el impacto visual y potenciando la integración de la arquitectura en el paisaje.

El proyecto parte de la premisa de adaptar la edificación a la topografía natural, aprovechando la pendiente para liberar las vistas desde todos los espacios habitables. El volumen principal se eleva sobre un zócalo pétreo que lo asienta y lo ancla al terreno, mientras los niveles superiores se deslizan suavemente, generando vuelos y sombras que aportan profundidad a la composición.
Esta estrategia de plataformas escalonadas permite una transición natural entre los diferentes niveles de la parcela, reduciendo el impacto visual y potenciando la integración de la arquitectura en el paisaje.

La piscina se concibe como un elemento arquitectónico más, no sólo como un espacio exterior de ocio. Fragmentada en diferentes planos y niveles, se recorta sobre el terreno y prolonga visualmente la línea del horizonte. Su lámina de agua actúa como un espejo que multiplica el cielo y el entorno, generando reflejos que varían con la hora y la estación. Desde el interior, la piscina parece fundirse con el mar, completando la continuidad entre vivienda, agua y paisaje.

En el nivel principal se desarrolla la zona de día —salón, comedor y cocina—, concebida como un espacio continuo abierto al exterior a través de grandes ventanales correderos que desaparecen al retraerse, disolviendo los límites físicos. La planta superior acoge los dormitorios, todos ellos con terrazas privadas y vistas directas al mar.
El acceso a la vivienda, más contenido y protegido, contrasta con la apertura total hacia el sur, reforzando la secuencia espacial que va desde lo íntimo hasta lo infinito.

La precisión geométrica, la ligereza estructural y la pureza material definen la esencia del proyecto.
El resultado es una vivienda que no compite con el paisaje, sino que lo enmarca y lo potencia: una arquitectura silenciosa, suspendida entre el cielo y el agua, donde el horizonte se convierte en el eje absoluto de la vida cotidiana.

Javea, Alicante 2025
Vivienda
Superficie de Proyecto
741 m2
Superficie Parcela
2030 m2

Arquitecto
Pepe Giner

 

Equipo
María Martí
María Luna
Guillermo Sahuquillo
Adrián de Arriba
Emilio Pérez